Al menos 331 defensores de los Derechos Humanos fueron asesinados en 2020. El 53% de estos delitos se registraron en Colombia, que se sitúa un año más a la cabeza como el país donde más homicidios de este tipo se registran.
Así lo revela el informe Análisis Global 2020 de Front Line Defenders, que detalla también las agresiones físicas, las campañas de difamación, las amenazas a la seguridad digital, el acoso judicial y los ataques por motivos de género a los que se enfrentan los defensores de los Derechos Humanos, especialmente las mujeres y las personas de género no conforme.
Por género, 287 de los activistas asesinados eran hombres y 44 mujeres. Además, se asesinó a seis mujeres transexuales, todas en América. Según el trabajo, el 69% de los fallecidos defendía los derechos de los pueblos indígenas, el derecho a la tierra y el medioambiente. Por su parte, el 28% defendía los derechos de las mujeres y el 26% trabajaba con los pueblos indígenas.